viernes, 24 de junio de 2011

24/06/11

  • Querido diario..
  • me siento rara, llevo días sin escribir y no tengo ganas de ello.
  • Pero para distraer a Arturo tengo que acerlo.
  • Arturo:
  • sigue
  • Yo: Dentro de poco me tengo que subir a un bus, cosa que no me ace mucha gracia..
  • Pero quien no arriesga no gana..
  • Arturo: a un bus para k?
  • Yo: Para ir a VDR

  • Arturo: a ver al novio ehh eva
    • Yo: No, para dar una vuelta simplemente..



Así es mi día a día..

miércoles, 22 de junio de 2011

22/06/11

Querido diario,
Pues sí, la vida es un cóctel de emociones y la felicidad nos rodea continuamente, pero el que uno la encuentre o no, depende de lo abiertos que tengamos los ojos...
Todos tenemos como una especie de "radar" que detecta todo sentimiento feliz existente a nuestro alrededor, el problema es que a veces, el "sensor" no es lo suficientemente sensible, es decir, pensamos que la felicidad se encuentra en un pedestal muy alto siendo el camino para lograrla difícil y largo, y una vez alcanzada, huye de nosotros rápidamente y debemos volver a buscarla.
Pues no, ese es el gran error de la humanidad, la felicidad está en las pequeñas cosas, en detalles que dan "vidilla" al alma, en cosas cercanas que te hacen mejorar como persona: un amigo que te abraza, un beso dulce y eterno, ese gol en el último minuto de partido, un paseo con tu perro en una preciosa tarde de verano, un día de tiendas con las amigas, una película que te apasiona, una comida con la familia, cuando ÉL te sonríe...
Cuando estás en tu mayor esplendor y de repente te hundes, te das cuenta de que algunas cosas son pasajeras y las grandes alegrías vienen y van... pero la felicidad que esconden las cosas pequeñas son las que te levantan en un mal día, las que te ilusionan y te dan esperanzas, son aquellos detalles que hacen que tu día a día sea un poquito mejor, los que verdaderamente son eternos.
Todos tenemos aspectos de nuestra vida que querríamos cambiar pero no debemos perder el tiempo en lamentarnos por lo que nos falta o no nos gusta, sino que debemos agradecer lo que tenemos y apreciar cada cosa buena que nos pasa porque en ocasiones no las valoramos lo suficiente, esas "vitaminas del alma" que, cuando no las tenemos, o no tan a menudo como querríamos, descubres que son imprescidinbles y que es lo que realmente te llena y te hace feliz.
Por esto, vivid intensamente cada segundo, saboread la alegría de los pequellos detalles y aprended a amarlos porque así conseguireis mantener siempre una preciosa sonrisa en la cara y cuando las nubes amenacen vuestro cielo, saldrá el sol...

lunes, 20 de junio de 2011

20/06/11

Querido diario,
Siempre me han dicho que no debo llorar, que debo ser fuerte, que debo enfrentar lo que me viene y que debo mostrar una sonrisa cada día, no digamos tonterías, somos personas, lloramos cuando algo nos duele muy hondo y nos sentimos lastimados, tenemos miedos, miedo a perder a la gente que queremos, miedo a lo diferente, a lo desconocido, miedo al futuro, debilidades a insultos y a las críticas, y sí, aunque en ocasiones aparente que estoy muy contenta, que nada me preocupa y que todo me da igual; las cosas me afectan, sí, lloro si me hacen daño, le temo a muchas cosas y si me das en mi punto débil me derrumbo, aprende a ver que no soy de piedra.